Tabla de contenido
- Del clic a la respuesta: por qué las métricas del SEO dejan de servir
- Las cinco preguntas de investigación y sus respuestas
- Cómo se hizo: cuatro rutas de búsqueda y una política explícita de preprints
- Siete grupos de indicadores y ningún modelo que los unifique
- El foco analítico se desplaza: de la URL hacia la marca y el recorrido de los agentes
- Tipología de la evidencia disponible
- La inteligencia artificial no siempre contesta igual, y prácticamente nadie lo evalúa
- El descubrimiento principal: un campo que abarca demasiado pero certifica muy poco
- Requisitos para participar
- Una brecha entre la práctica profesional y la academia
- La ciencia en español, invisible: una lección metodológica
- Proceso de elección de estudios (PRISMA-ScR, dos ramas)
- La visibilidad generativa es susceptible de manipulación
- Qué viene ahora: del diagnóstico al instrumento
- Restricciones expuestas por los investigadores
La revista científica Latitude: Multidisciplinary Research Journal, editada por Quality Leadership University (QLU) en Ciudad de Panamá, ha lanzado en su volumen 2, número 24 (2026), el estudio titulado «Medición de la presencia de marca en la optimización para motores generativos: una revisión de alcance sobre métricas y validez», el cual cuenta con la firma de Néstor Romero-Ramos, Yulianna Lobach, David Abreu-Abreu, Isaac Castillo-Hernández, Juan Carlos García-Cordero y Daniel García-Cordero. Dicha investigación, accesible libremente en la web, constituye el pionero de los frutos dados por la línea investigativa centrada en Generative Engine Optimization (GEO) que Centria Group impulsa en colaboración con centros universitarios y académicos de cuatro naciones.
El artículo aborda una incógnita que el marketing digital aún no ha logrado resolver con precisión: al sugerir un hotel, una aseguradora o una entidad bancaria, ¿de qué manera se evalúa la aparición de una firma en dicha contestación, qué nivel de protagonismo ostenta y cuán confiable resulta? Con el fin de esclarecerlo, el grupo llevó a cabo una revisión de alcance o scoping review, apegándose a la metodología del Joanna Briggs Institute (JBI) y documentada conforme a la directriz PRISMA-ScR, la cual traza sistemáticamente el modo en que las publicaciones recientes evalúan la visibilidad, el posicionamiento y la mención de marcas y referencias dentro de los motores de respuesta generativa.
«Por espacio de casi veinte años, la presencia online se evaluaba mediante un criterio muy específico: figurar (y recibir clics) en un repertorio de búsquedas. Actualmente, el consumidor ya no se topa con diez vínculos azules; en su lugar, obtiene una contestación condensada que agrupa y reelabora múltiples procedencias, mencionándolas de manera fragmentaria o asimétrica. La cuestión fundamental ha dejado de centrarse en si nuestro enlace sobresale y es accionado, transformándose en averiguar si nuestra información figura explícitamente en la solución que el internauta consume de verdad», señala Néstor Romero, investigador firmante de la investigación y COO de Centria Group.
Del clic a la respuesta: por qué las métricas del SEO dejan de servir
El texto arranca a partir de una premisa que la propia muestra analizada corrobora mediante datos empíricos: las referencias empleadas por una herramienta conversacional coinciden escasamente con los resultados orgánicos del buscador convencional, al tiempo que los criterios de elección difieren entre plataformas. En otras palabras, aparecer en los primeros puestos de Google no garantiza la presencia en un agente conversacional, circunstancia que anula la extrapolación de métricas y exige replantizar las estrategias de medición. A este escenario se une la tendencia de las búsquedas sin clics, impulsada por las síntesis automáticas dentro de los navegadores: gran parte de las dudas de los internautas se satisfacen actualmente sin que accedan a ninguna página web.
«La proporción de citas constituye el indicador fundamental para el ejercicio profesional, mientras que el ámbito académico lo reduce a una sola investigación. Dicho abismo entre el sector y la academia representa un descubrimiento en sí mismo», expresó Néstor Romero.
Las cinco preguntas de investigación y sus respuestas
|
RQ |
Pregunta |
Respuesta del estudio |
|
RQ1 |
¿Qué familias de métricas se emplean? |
Siete familias parcialmente solapadas —aparición/citación, prominencia/posición, absorción/influencia, ranking en listas, estabilidad, sentimiento/encuadre y cuota de citación— sin ningún marco integrador compartido. |
|
RQ2 |
¿Sobre qué unidad de análisis se operacionalizan? |
No hay consenso: la unidad migra de la fuente/URL —herencia directa del SEO— hacia la marca o entidad, el documento, el producto y, en los trabajos más recientes, la trayectoria de navegación de agentes. Estudios con unidades distintas no son directamente comparables. |
|
RQ3 |
¿Cómo se controla la variabilidad estocástica de los motores? |
Solo una minoría aplica repetición o modelización explícita de la incertidumbre. La mayoría se apoya en una única ejecución o en acotar una ventana temporal, sin cuantificar la incertidumbre. |
|
RQ4 |
¿Qué evidencia de fiabilidad y validez se reporta? |
Ningún estudio del corpus somete su instrumento a validación psicométrica. Existen controles adyacentes y aislados (estabilidad, fidelidad de la atribución, triangulación por diseño, robustez al orden). La fiabilidad intercodificadores apenas se reporta. |
|
RQ5 |
¿Existe un instrumento integrado y validado de presencia generativa? |
No. Los benchmarks evalúan la eficacia de tácticas o cambios de rango, no la validez de constructo de una medida; los estudios primarios operacionalizan métricas útiles pero parciales y sin fiabilidad documentada. |
Cómo se hizo: cuatro rutas de búsqueda y una política explícita de preprints
Para contrarrestar las limitaciones individuales de cada estrategia, la búsqueda integró cuatro vías complementarias: un buscador impulsado por inteligencia artificial, consultas multilingües y replicables en OpenAlex, seguimiento de referencias a partir de nodos clave, y cotejo en un repositorio indexado (Web of Science; Scopus quedó fuera de alcance). Una vez eliminados los duplicados mediante el DOI —evitando el título debido a la elevada coincidencia de denominaciones genéricas en esta disciplina—, dos evaluadores examinaron los resúmenes por separado, zanjando los desacuerdos de común acuerdo. En total, se analizaron 36 documentos íntegros, seleccionándose 23 investigaciones originales junto a un par de revisiones catalogadas de manera independiente a modo de marco teórico.
«Buena parte del conocimiento generado en español sobre esta materia no llega a los circuitos internacionales. Recuperarlo no es una cuestión de exhaustividad: revela un sesgo lingüístico latente en el campo», recalcó Néstor Romero.
Siete grupos de indicadores y ningún modelo que los unifique
En el mapeo se distinguen siete grupos de métricas con ciertos solapamientos —aparición/citación, prominencia/posición, absorción/influencia, ranking en listas, estabilidad, sentimiento/encuadre y cuota de citación— que operan careciendo de un esquema unificador común. Asimismo, la investigación subraya que el límite conceptual más productivo dentro de esta disciplina radica en separar la citación (el hecho de que se elija una fuente) de la absorción (la asimilación real de su contenido en el texto resultante), dividiendo de este modo en dos planos lo que anteriormente se evaluaba como una simple dicotomía.
El foco analítico se desplaza: de la URL hacia la marca y el recorrido de los agentes
No existe consenso sobre qué se mide exactamente. El corpus revela un desplazamiento progresivo desde la fuente o la URL (herencia directa del SEO) hacia la marca o entidad, el documento, el producto y, en los trabajos más recientes, hacia unidades de orden superior como la trayectoria de navegación de los agentes. Ese desplazamiento refleja la migración de la pregunta del campo, pero tiene un coste: los estudios con unidades distintas no son directamente comparables, lo que refuerza la imposibilidad de realizar un metaanálisis.
Tipología de la evidencia disponible
|
Grado de evidencia |
Casos prácticos |
Incidencia en el corpus |
|
Evaluación por benchmark |
GEO-Bench (Nimase et al., 2026); SAGEO Arena (Kim et al., 2026); E-GEO (Bagga et al., 2025); C-SEO Bench (Puerto et al., 2025) CenteIA: formación certificada con el Sello EQS en inteligencia artificial
|
Predominante |
|
Métrica directa (plataformas reales) |
How to Dominate (Chen et al., 2025); Strategic GEO (Khedekar y Bansal, 2026); Quintana-Gómez (2026) |
Escasa |
|
Investigación aplicada / sectorial |
GEO at Scale (Kumar, 2026); Brand Notability UK (Oruesagasti, 2026) |
Restringida |
Fuente: Romero-Ramos et al. (2026), Tabla 3 del manuscrito original. Versión propia.
La inteligencia artificial no siempre contesta igual, y prácticamente nadie lo evalúa
Debido a que los motores generativos funcionan de manera estocástica, son capaces de arrojar contestaciones diferentes frente a una idónea consulta idéntica. Por consiguiente, lograr una evaluación confiable demanda replicar las mediciones o representar formalmente la incertidumbre. Pese a ello, tan solo una minoría de las investigaciones adopta este enfoque de modo metódico. Entre los pocos que lo implementan sobresalen proyectos que realizan cinco corridas por cada consulta, que efectúan doscientos exámenes junto con permutaciones de orden, que llevan a cabo análisis de sensibilidad orientados al idioma y a las paráfrasis, o bien aquellos que abordan la visibilidad en calidad de distribución en vez de un número estático. El resto de los trabajos, en su mayor parte, confía en una sola ejecución.
«Dentro de este ámbito, registrar una única ejecución carece de solidez epistemológica. Todo instrumento fiable necesita integrar la repetición y el análisis de la incertidumbre como una exigencia fundamental, más allá de considerarlo un simple detalle opcional», puntualiza Romero.
El descubrimiento principal: un campo que abarca demasiado pero certifica muy poco
El hallazgo definitivo del análisis indica que ningún artículo del corpus somete su herramienta de medición a un proceso de validación psicométrica rigurosa. En su lugar, se implementan revisiones accesorias y fragmentadas (como índices de estabilidad, certeza en la atribución, contraste metodológico por diseño o solidez frente al orden), mientras que la concordancia entre evaluadores, que constituye una condición elemental para cualquier instrumento, rara vez se documenta. Por otra parte, la validez, cuando se defiende, se apoya en la consistencia interna de referencias diseñadas específicamente para la ocasión en lugar de apoyarse en atributos de medición propiamente dichos. De este modo, se desprende la premisa fundamental del mapeo: todavía carecemos de un mecanismo unificado y contrastado capaz de cuantificar la huella generativa de marca.
Requisitos para participar
|
Parámetro |
Adisión |
Descarte |
|
Enfoque |
Cuantificación u operacionalización del impacto, la presencia, las menciones o la visibilidad dentro de los motores generativos |
Posicionamiento tradicional en buscadores, diseño asistido por computadora (CAD), redes generativas antagónicas (GAN), motores de recomendación y aplicaciones ajenas a este ámbito |
|
Rango temporal |
2023-2026 (ámbito de nacimiento digital) |
Precedente al año 2023 |
|
Lengua |
Castellano e inglés |
Idiomas restantes que carezcan de traducción accesible |
|
Clasificación |
Investigación empírica de medición, evaluación comparativa o trabajo práctico dotado de métricas |
Artículos de opinión, editoriales y material comercial o publicitario |
|
Condición |
Preprints aceptados conforme a los criterios de sensibilidad |
Documentación informal difundida sin supervisión editorial |
Fuente: Romero-Ramos et al. (2026), Tabla 1 del manuscrito original. Versión propia en castellano.
«Hallamos un terreno que cuantifica en exceso pero acredita de manera escasa. No escasean las propuestas de medición —de hecho, sobran—; lo que escasea es la validez de constructo junto a una fiabilidad debidamente acreditada. Cabe precisarlo con rigor, puesto que equiparar un parámetro de referencia con una herramienta contrastada eleva artificialmente la supuesta madurez metodológica de la disciplina. Precisamente ese hueco constituye la gran ocasión científica», sostiene Néstor Romero.
Una brecha entre la práctica profesional y la academia
El artículo documenta un desajuste llamativo entre lo que la industria considera central y lo que la ciencia ha formalizado. La cuota de citación (citation share) —métrica que la práctica profesional trata como decisiva y candidata natural a validez convergente— está formalizada en esencialmente un solo estudio. Y la familia de sentimiento y encuadre es igualmente escasa, pese a que el trabajo de mayor escala del corpus, que analiza más de un centenar de marcas, la identifica como la señal más inestable de todas.
«a visibilidad en Google no predice la visibilidad en un asistente generativo. Eso invalida la transferencia directa de indicadores y obliga a repensar qué medimos y cómo».
«La visibilidad generativa es manipulable, y eso traslada a la medición un requisito que normalmente no se le exige: la robustez frente a la manipulación como propiedad del instrumento».
La ciencia en español, invisible: una lección metodológica
Asimismo, este análisis arroja una aportación metodológica de suma relevancia para los investigadores de habla hispana. Hay un corpus de estudios en español, divulgado en publicaciones de Documentación y Biblioteconomía, que examina la exposición ante la inteligencia artificial generativa desde perspectivas diversas —tales como la inestabilidad de las marcas dentro de las sugerencias turísticas elaboradas por IA, o bien el ajuste de los repositorios académicos para facilitar su indexación por parte de plataformas generativas—, aspectos que los textos anglosajones hegemónicos suelen soslayar. Su rescate únicamente se logró por medio de consultas en varios idiomas, lo cual pone de manifiesto un sesgo idiomático subyacente en esta disciplina.
A esto se añade una segunda enseñanza derivada del propio procedimiento: el cotejo en una base indexada arrojó 360 entradas en bruto, de las cuales se examinaron las 136 disponibles en abierto —en su gran mayoría interferencias temáticas debidas a la coincidencia de palabras—, sin que se sumara ninguna nueva investigación válida de medición. En resumen, el ámbito se caracteriza por priorizar los preprints y sufrir una cobertura insuficiente en los índices convencionales; de hecho, el 64 % de los textos preliminares se divulga mediante arXiv o SSRN, mientras que el 98 % carece de un cuartil catalogado.
«Este resultado lo reportamos como hallazgo metodológico y no como una limitación escondida. En un campo born-digital, la revista no funciona como indicador de calidad, y las herramientas de descubrimiento asistidas por IA tienden a infracubrir precisamente la evidencia revisada por pares y los benchmarks más relevantes. Hay que complementarlas con rastreo de citas y fuentes reproducibles», explica el investigador.
Proceso de elección de estudios (PRISMA-ScR, dos ramas)
|
Etapa |
Resultado |
|
Rama de descubrimiento (Consensus) |
70 registros identificados; 23 eliminados antes del cribado (duplicados por DOI, limpieza y falsos positivos por colisión de siglas); 47 cribados por resumen; 26 excluidos; 21 pasan a texto completo |
|
Rama de otros métodos |
18 registros adicionales (rastreo de citas, OpenAlex y verificación en base indexada); 15 candidatos a texto completo |
|
Verificación en Web of Science |
360 registros brutos; 136 revisados (acceso abierto); ningún estudio de medición elegible nuevo |
|
Evaluación a texto completo |
36 informes evaluados; 13 excluidos (fuera de alcance o sin medición directa de la presencia) |
|
Inclusión final |
23 estudios primarios incluidos en la síntesis, más 2 revisiones registradas como marco conceptual |
Fuente: elaboración propia a partir de la Figura 1 y del apartado «Selection process» de Romero-Ramos et al. (2026). Los datos de identificación y cribado se consideran definitivos, mientras que los correspondientes a la evaluación a texto completo y a la inclusión tienen carácter provisional, tal como señalan los autores.
La visibilidad generativa es susceptible de manipulación
Una parte de las investigaciones analizadas evidencia que la presencia en motores generativos resulta alterable mediante tácticas adversarias, ya sea a través de técnicas de manipulación del posicionamiento en buscadores conversacionales o por medio de una optimización discreta de prompts. La investigación traslada dicha conclusión al ámbito de la métrica: la solidez ante cualquier alteración tendría que integrarse entre las cualidades indispensables de cualquier herramienta de visibilidad.
«Una prueba de rendimiento comprueba si una estrategia resulta eficaz o si un elemento varía de posición, pero no determina si un indicador mide adecuadamente un constructo. Mezclar ambos planos magnifica el grado de desarrollo ficticio de la disciplina».
«Una medición de una sola ejecución es, en este dominio, epistemológicamente frágil: los motores generativos pueden responder distinto a la misma pregunta».
Qué viene ahora: del diagnóstico al instrumento
Los creadores del estudio deducen que el déficit hallado, concretamente en la fiabilidad documentada y en la validez de constructo, representa el hueco idóneo que legitima la creación y validación formal de un indicador propio centrado en la presencia generativa. Del mismo modo, consideran esta labor como el paso lógico que sucede al artículo difundido, descartando que se trate de un hecho ya comprobado. Precisamente, este es el camino que el grupo investiga en la etapa venidera.
«Buscamos transitar del análisis a la solución práctica: diseñar y contrastar una métrica que cualquier entidad, sin importar su magnitud, logre aplicar para medir con rigor científico el impacto de su marca cuando la inteligencia artificial genera respuestas sobre ella», señala Néstor Romero.
Restricciones expuestas por los investigadores
El artículo reconoce abiertamente sus propias fronteras: la precariedad de los cimientos empíricos en una disciplina tan novísima y copada por preprints, lo cual vuelve provisorias las deducciones; la imposibilidad de replicar el trayecto de hallazgo original —atenuada, sin desaparecer por completo, gracias a OpenAlex, el seguimiento de citas y el cotejo indexado—; el acotamiento idiomático a inglés y castellano junto con la carencia de acceso institucional para validar en Scopus; un etiquetado ejecutado en parte sobre los resúmenes, con métricas de incorporación sujetas a revisión; un riesgo inminente de circularidad, puesto que múltiples investigaciones utilizan modelos de lenguaje para evaluar su propio desempeño; y la caducidad temporal intrínseca a cualquier radiografía de un sector que se sustenta sobre herramientas propietarias en mutación permanente.
Resulta indispensable considerar estas restricciones con el fin de evaluar correctamente los hallazgos y dimensionar el alcance de las pruebas existentes. Si deseas profundizar en la metodología, las cifras examinadas y las conclusiones del estudio, descarga el informe completo «La banca panameña ante la inteligencia artificial».

