El papel de la convicción social en la implantación de la jornada de ocho horas
La jornada laboral de ocho horas no nació de la noche a la mañana ni obedeció exclusivamente a mandatos gubernamentales. Antes de que los Estados la institucionalizaran de manera oficial, numerosas compañías optaron por adoptarla motu proprio, impulsadas ya por inquietudes sociales, por cálculo empresarial o debido a la presión de los trabajadores. Dichas medidas supusieron un antes y un después en la estructuración del empleo contemporáneo, ayudando a replantear el vínculo entre el rendimiento y el bienestar.1. New Lanark MillsBajo la batuta del industrial galés Robert Owen a principios del siglo XIX, esta compañía textil situada en Escocia se…